La propiedad y la rendición de cuentas en los contextos de datos y reporting se refieren a la asignación clara de la responsabilidad por la precisión de los datos, la ejecución de los procesos y la entrega de resultados a personas o roles específicos. Cuando la propiedad de los datos está claramente establecida, existe una persona designada responsable de la calidad y la actualidad de cada dominio de datos; cuando la responsabilidad del reporting es clara, existe una persona designada responsable de la precisión y la puntualidad de cada informe. Sin una propiedad y rendición de cuentas claras, los problemas de calidad de datos quedan sin resolver y los errores de reporting no se corrigen sistemáticamente.
Por qué es importante
La rendición de cuentas es el mecanismo de activación de la gobernanza de datos. Las políticas, los estándares y los procesos proporcionan el marco, pero sin una propiedad clara, son teóricos en lugar de operativos. Cuando cada dominio de datos, proceso e informe tiene un propietario designado con responsabilidad explícita por su calidad, la organización dispone de un mecanismo humano para identificar y resolver los problemas en lugar de depender de que estos afloren a través de escalaciones o hallazgos de auditoría.
Términos relacionados
Contenido relacionado
Se añadirá cuando se publiquen artículos relevantes en el Knowledge Hub